LOCAL COMERCIAL EN LA CALLE LAGASCA, MADRID
COMMERCIAL SHOP IN LAGASCA STREET, MADRID
1999 – Obra construida / Premios: Medalla de plata bienal de Miami 2001 + Mención XIV premios de urbanismo, arquitectura y obra pública 1999 / Arquitectos: Alberto Morell + Pedro Iglesias / Promotor: Complementos Lagasca S.L. / Constructor: reformas Méndez S.L.
1999 – Built work / Awards: Miami Biennial Silver Medal 2001 + Mention XIV urban planning, architecture and public works awards 1999 / Architects: Alberto Morell + Pedro Iglesias / Developer: complementos Lagasca S.L. / Builder: reformas Méndez S.L.

En este espacio se propone una línea horizontal de referencia situada a la escala del hombre, bajo la cual, se horadan huecos en los muros medianeros y, sobre la cual, se construye una cubierta que pliega el espacio paralelepipédico. Nos encontramos así con 3 escalas: la de los objetos, la del hombre y la del doble espacio, que hace referencia a la ciudad. Para potenciar esta relación de escalas, los techos se recubren de paneles de contrachapado fenólico, mientras los paramentos verticales se acaban en yeso blanco. Esta dualidad de acabados se rompe puntualmente para materializar secuencias de espacios superpuestos, como se puede apreciar desde el escaparate de la calle lagasca, donde el tablero fenólico se pliega estableciendo una continuidad de material entre el plano horizontal y el vertical. El acceso se realiza a través de la esquina desde un zaguán acristalado que acentúa la geometría ortogonal del espacio y, desde él, se inicia un recorrido tangencial a los escaparates con la bajada pausada por la escalera, coincidente con la dilatación vertical del espacio en doble altura. El espacio, entonces, se hace más denso y oscuro, anticipando el segundo espacio vertical y final luminoso del recorrido. En el sentido inverso, el espacio se relata siempre con un telón de fondo que alberga la luz y el horizonte próximo de la calle.
In this space, a horizontal line of reference is proposed on the scale of man, under which holes are drilled in the dividing walls and on which a roof is built that folds the parallelepiped space. We thus find ourselves with 3 scales: that of the objects, that of man and that of the double space, which refers to the city. To enhance this relationship of scales, the ceilings are covered with phenolic plywood panels, while the vertical walls are finished in white plaster. This duality of finishes is occasionally broken up to materialise sequences of superimposed spaces, as can be seen from the shop window on Calle Lagasca, where the phenolic board folds up to establish a continuity of material between the horizontal and vertical planes. Access is via the corner from a glazed entrance hall that accentuates the orthogonal geometry of the space and, from there, a tangential route to the shop windows begins with the slow descent of the staircase, coinciding with the vertical dilation of the double-height space. The space then becomes denser and darker, anticipating the second vertical space and the luminous end of the route. In the opposite direction, the space is always narrated against a backdrop of light and the near horizon of the street.



